los campos

Ha pasado por los campos la primavera, habiendo dejado por собою las huellas azules - la charca deshelado
Las nieves; расковала el riachuelo De Studenets, corre el riachuelo delante de la aldea Tulungi, echando
A la orilla negra aceitosa tenaz волнишки, lavando los tallos secos de los girasoles,
- En el agua turbia dan la vuelta velludo комья de las raíces.
Calor suspira el viento, aspirando detrás del río, cubriendo el agua dorado
Por las cabrillas; balancean en tierra таловые los arbustos, desatando los riñones algunos ya
Se han abierto, - en el sol трепещут las mariposas amarillentas de las hojas recién nacidas.
Sobre el terciopelo de los campos negros, sobre las manchas de plata de las charcas cuesta
Azulado парок, - la respiración húmeda de la tierra que se ha deshelado. El círculo terrestre es libre,
Es ancho, cubierto con la tienda de los cielos; sobre la aldea y los campos reina abrileño
El sol, - el cielo ha florecido por el color de fuego. La mediodía; calurosamente y con alegría.
Por рекою, en el montículo, festivamente высветлилось la aldea rica; sobre uno
Su fin había en el cielo un campanario, - se funde en el sol la cruz dorada;
En el amigo, hermoso булавою, es levantado el minarete de la mezquita. Alrededor del campanario
Se enredan las palomas blancas - exactamente sonido alegre se ha convertido en los pájaros blancos. En la aldea
Silenciosamente y es vacío, - solamente las palomas sí la campanada, а las personas se han ido al encuentro
Al icono de la Madre de Dios, - la llevan en la ciudad del monasterio antiguo por treinta
De las verstas de Tulungi.
Tres los tártaros gallardos, con заступами en las manos, nivelan callando la tierra elástica
- El congreso al puente volante. Uno se atarea en sobre el puente volante, расковыривая por los trozos de la tabla,
Todavía uno - molestándolo - barre el puente volante por la escoba mugrienta, manda silenciosamente
El joven garboso en la tubeteica de color lila - a él la persona muy blanca, grande
Los ojos tristes y los labios brillantes-rojos. Estoy sobre el banco cerca de la puerta постоялого
Del patio, admiro el trabajo silenciosamente-inteligente de los tártaros, las palomas, - sobre la ducha a mí
Extremadamente bien, soy puntual ha hecho todo esto: el sol, el cielo, la tierra y todo,
Que sobre ella. Ha hecho bastante bien y se alegro tranquilamente.
La posada tiene Usty Sutyrin, el burgués de Temrjuka, pequeño
El hombrecillo, agitado, como el pollo; lo ayuda la hermana, pechuda
La tía de dientes pequeños con los ojos bribones, la trabajadora, abigarrado y enorme, y tal
El tártaro enorme barbirrojo; bajo estos por dos - la tierra se dobla.
Todos ellos han comenzado a hacer ruido y girar del amanecer: cocían, cocían, reñían,
Convenían las mesas en la calle, bajo las ventanas que se ha deshecho ampliamente пятиоконной
Las isbas. He llegado aquí ayer por el día, а por la tarde ha escrito Ustinu la petición venenosa
A los mujiks, que le han robado las tortas de oruja y han matado al verraco, - la petición mucho
Gusta Sutyrinu, ha quedado encantado especialmente él por las palabras: "А por eso y aceptando en
La atención ".
- ¡Es abruptamente atornillado! - se admiraba él, examinándome por los ojos animados
Del ratero alegre. - ti, el muchacho, se queda a nosotros en завтрее, - mañana alegre
¡El día a nosotros, владычицу es encontrado, ералаш será!
Ahora Ustin, descalzo, en el chaleco azul por encima кумачной las camisas, el moscardón
Corre por el patio, por la calle y manda, derribando del sentido todo
De los ayudantes.
- ¿Jasan, - el invidente ti али que? ¿Cómo los cabrones has puesto? Тыщу de los años vivís,
Los diablos... ¿Daria, - está, - donde el peso, quien ha ordenado?
Del patio por la pava sale la nuera Ustina, Marja, la viuda de ojos azules, - su marido
Hace dos años, en el día de Nikoly invernal, es matado en el combate honesto con los tártaros
Sobre el río Studentse. La viuda es puesta festivamente: sobre ella la chaqueta azul, amarillo, con
Por los colores verdes, la falda, козловые los zapatos con las herraduras y el pañuelo punzó en
Los cabellos claros. Устин, habiendose atragantado la palabra, la mira, con la boca abierta,
Exactamente por primera vez ha visto, mira y bisbisa con admiración:
- ¡Vypjalilas, - la señora de los triunfos! Y en seguida grita con furia:
- ¿Donde ha llamado, а?
Aproximando directamente a él, pregunta por la voz jugosa:
- ¿Y bien, а Ú¿Ô«?
- Er-ralash, - habiéndola echádose, grita el Bigote-tin y huye en el patio.
El joven-tártaro ha reparado la tubeteica y ha sacado por el seno la petaca de cuero;
La mujer, habiendo levantado detrás la falda a la altura de la espalda, las aldeas son al lado conmigo, habiendo suspirado:
- ¡Calurosamente!
Sobre el que mí, de donde, donde voy, - ha informado de yo todavía ayer, y
Ahora no sobre que hablarle. Está y respira, es uniforme levantando alto
El pecho, los ojos azules son segados al tártaro, él mira en 4jee y fuma
Un pequeño hojaldre. Chapotea es cariñoso el río, suenan las alondras invisibles. En
El patio zumba continuamente басовитый la voz de la hermana Ustina, se consume de ello
Delgado голосок. Entre el camino sucio, sobre la isleta seca gris, está el perro
Y, habiendo suspendido la lengua, mira, cómo en el espejo, en la charca. Calurosamente a ella en el sol, а
Irse, por lo visto, la pereza. Es frenético silban los estorninos, lejos en algún lugar detrás de la aldea
Chasquea el látigo del pastor, а en la aldea llora delgadamente el niño. Fácilmente, es puntual el cuarto para niños
El cochecito, Jasan ha sacado rodando del patio la telega sobre el curso de hierro, ha cubierto con sus tablas,
Ha extendido a las tablas рядно y, habiendo levantado los pértigos, construye a ellos el peso. El joven
Le habla tranquilamente algo.
- Jok, - ha respondido lúgubremente Jasan.
- Por-ihnemu - ёк, а en nuestra opinión - no existe, - me ilustra la vecina y
Pregunta al trabajador:
- ¿De que él?
- No снай.
- ¿А ha dicho - no existe?
- Ti снайт.
- ¿De que tal? - De repente, es puntual del techo ha saltado Ustin.
- Nisjava.
- Tyshchu de los años vivís, а hablar por-chelovechi no podéis... Марья que
¡Estás, побойся del dios!
- ¿Y bien, а што?
- ¡El dacio - el azúcar es necesario picar!
- Ha pinchado ya.
- Ha pinchado, ha pinchado...
Ha contrahecho y ha huido, chasqueando los labios las suelas por la tierra cruda. La mujer,
Habiendo sonreído, me ha empujado por el codo.
- ¡Revnushchy!
- ¿Y bien?
- ¡Bjada!
Y, habiendo suspirado, habla:
- Completamente maldito. El medio año no ha pasado, como сьь en схоронил, а
Me habla: хошь, habla, vivir a mí, el dacio ti y duerme conmigo, а no existe -
Se ve... ¡El Won por que!
- Sabroso. ¿Y bien, а usted?
- ¿De que?
- ¿No se han ido?
- ¿Donde?
- ¿A los parientes?
- El huérfano mí.
- ¡Al trabajo!
- ¿De la casa rica? Vaya ti.,
- ¡Piques no da vergüenza, así - es bueno!
- ¿А de que todavía? ¿Иде la vergüenza? Aquí - скрозь ellos снохари. Especialmente a los cosacos.
A ellos жалнерки estos ser todo bajo el suegro.
El tártaro joven va al puente volante, la mujer se mueve es inquieto, empujando
De mí, hace ruido frágilmente el percal. De sus cabellos huele con fuerza la grasa podrida, es,
Debe ser, la pomada.
- Es bueno el bravo, - hablo sobre el tártaro.
¿Es que? - Es inocente pregunta.
- He aquí, en que miráis.
- ¿Ali lo miro? En que él a mí, нехристь.
- ¿Acaso siempre solamente miráis esto que necesitáis?
- ¡А ya que es cierto! - habiendo pensado, habla. Y es respetuoso
Me echa miradas inquisitivas. - y bien, y bien... ¡Que significa, cuando грамотей! Mira ar
Ti, como...
A lo lejos, al borde estepario, son, una por otra, unos пестренькие
Los chichones y ruedan tranquilamente por el terciopelo negro de la tierra, es incomprensible desapareciendo en
El brillo claro de las charcas. Los tártaros han acabado trabajar, cinco se han reunido sobre el puente volante,
El joven imperceptible, es de costado en cierto modo, se nos ha acercado.

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