sofocante

Ellos se "han acostumbrado al olor" y se sienten así, como si son dados a luz en esta
Al calor sofocante infernal. Сухомяткин, todo en la espuma de jabón, es parecido al pollo. Лохов
Mueve incansablemente por los dedos, estrujando бородку. El vapor se ha ido, en el baño
Más claro, el techo es adornado con las gotas opalinas de la humedad. Centellean lloroso
Los faroles, crepita el guijarro en каменке.
- La vida, como la tía, es necesario engañar, es necesario saber los dientes comenzar a hablar a ella, -
Alecciona el amo del cochero. ¿- ti cuántas mozas han engañado?
- H-hy, - ronquea Panfil, triturando ello el pecho suave.
А Lohov mantiene la conversación inteligente conmigo.
- La anomalía, que veo en el periódico de su, aquella que hacéis de
Ella el juzgado de distrito, - me es inculcada por él. ¡- todo - juzgáis, а este-superfluo! Como
церква debe aleccionarnos, así el periódico es obligado a contarnos de todo que
Y donde ha pasado. А juzgar - no ha puesto a los popes, aquel es más pequeño - los periodistas.
- Justo, - ha asegurado Suhomjatkin el habla del compadre.
Aquel continúa, pero es ya no considerable, а - con la ofensa:
- El periódico para el placer de los habitantes, y no para el escándalo. Por la mañana se sentarás el té
Beber, está inmediatamente, en la mesa, а no te decides tomarla en las manos, - en,
Puede ser, tal sobre tú es dicho que a tú todo el día estropeará. А
El hombre de negocios tiene necesidad de la tranquilidad cordial.
Callo. Esta persona tiene motivos de quejarse: sobre ello escriben a menudo, pero
¡Bien - nunca!
Los cristales de la ventana humean por el humo blanco. El baño de tilo - es puntual de cera, se derrite.
- ¡Soy preparado! - proclama Suhomjatkin. ¡- Ahora - ser tratado al vapor!
Él todo en el jabón, como en las plumas de avestruz, trepa en las baldas, el cochero de nuevo
Lanza en каменку por el kvas, Suhomjatkin chilla, а Lohov estimula lúgubremente al cochero:
- ¡Ásalo! ¡Los alquitranes! Дьябль ан el puerto а люн...
- ¡No se rompas en el baño! - le grita rigurosamente el compadre. - Chertej en el baño no
¡Recuerdan!
Al fin - se han lavado, разваренные se vestimos, sin tener prisa, descansando de
De las conmociones sobrevividas.
- ¡N-y bien, ahora - comeremos! - anuncia Suhomjatkin, enderezando los recipientes húmedos
En кумачных las mejillas redondeadas.


En el comedor bien iluminado por fuegos de la araña, la mesa enorme apretadamente
Es llenado del cristal, la plata y los platos de las colaciones multicolores, es es propio en
El bufé de la estación. En el centro de la mesa - четвертная el botellón del aguardiente amarillento, la infusión
Sobre cuarenta hierbas.
Las señoras se han cambiado de unos vestidos muy libres, son puntuales las capotas,
Зиночка - en anaranjado con las cintas verdes, el ama - en el manto de color burdeos.
Están sentados a la mesa ya y nos encuentran por las sonrisas alegres, las felicitaciones:
¡- Qué le siente bien el baño!
- Katjuk, - озабоченно habla el amo, rodando a la mesa, - ti mira,
¡Para que Efímovna dé!
Me explica:
- ¡Cuando la cocinera a la mesa da - los pelmeni es más sabroso!
Зиночка ha vertido cinco copas grandes del aguardiente de oro.
Han tomado, m el rábano venenoso con la crema agria y la mostaza, - es solemne
Ha entrado la cocinera con la cacerola enorme en las manos.
- ¡En-de ellos! - entornandose dulce, canta Suhomjatkin, de prisa atando
La servilleta. ¿- es cuánto, Efímovna?
- Seis centenares y media, - el bajo son hablados por la vieja, enjugando los bigotes por la palma.
- ¡Blagoslovjas, - comenzaremos!
Todos los cuatro, se bautizan con fervor en la esquina, son hechos sentar por la mesa, y
Comienza el festín. Los amos comen en silencio, es fijo mirando en los platos y como si
Es espiritual bañando en el caldo graso, sabroso, pero a veces Suhomjatkin, no en las fuerzas
Contener el arrebatamiento de la carne, gime lánguidamente. Su cara redonda es con alegría emocionada,
Parece que él va a comenzar a llorar del enternecimiento. El ama come, habiendo fruncido las cejas,
Seriamente, como si decidiendo la tarea difícil, pero a los ojos de ella arde el fueguecillo
De la seguridad que la tarea será decidida. Su buena persona, gentil es cubierta
Menudo después, enjuga de prisa por su de batista, en los encajes, платочком.
Лохов no masca los pelmeni, а los traga, como las ostras, ожигается y sordamente
Muge.
- Todavía десяточек, Katia, - pide a menudo él.
- ¿Que? - Es envidioso se informa el amo.
- Quinto. ¡Vierte, Zinaida!
Зиночка, habiendo sacado con melindrería el meñique, saca por el tenedor las bolitas de la carne de
Del test agita:
- ¡Más вкусненькое - siempre en серединке!
Se dirige al marido:
- ¿A ti vivir vilmente?
Сухомяткин ríe a carcajadas, vertiendo el aguardiente en las copas, tembla, vierte al mantel
Y, ahogando, se admira:
- ¡Ah, el compadre, y bien, y la lengua a ti!
Entonces la mujer roja habla tranquilamente algo tal, de que hasta
El marido sólido comienza a reírse por la risa seca, que hipa, а el amo, habiendo dejado
La cuchara, багрово habiendose hinchado del arrebatamiento, se balancea juntos con la silla.
- Caerás, el reidor, - advierte su mujer.
También un poco habiendo reído, ha borrado la risa de la persona платочком y de nuevo
Se ha inclinado diligentemente sobre el plato, habiendo dicho:
- ¡La desvergonzada ti, Zinka! Y además a ajeno che-loveke...
- Tju парль, quien кошон, - haciendose de repente serio, habla Lohov a la mujer.
Lo bizca por el ojo animado y canta tranquilamente:

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